Jueves, 07 Mayo 2020 15:03

PARASHÁH 31 EMOR / אמור / DÍ

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DIFUNDIENDO EL JUDAÍSMO MESIÁNICO RENOVADO PARA TODA LATINOAMÉRICA, LOS EE.UU. Y EUROPA

PARASHÁH 31
EMOR / אמור / DÍ

15 DEL MES SEGUNDO DEL 5781
9 DE MAYO DEL 2020

Lectura de la Toráh: Vaikrá/Y llamó/Lev. 21:1 – 24:23
Lectura de la Haftaráh: Iejeskél/Ezequiel 44:15 – 44:31

Por Julio Dam
Rébbe Mesiánico Renovado

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Vaikráh/Y llamó/”Lev”23:40: “Deberán alegrarse(ser felices) delante de ADONÁI durante siete días/Ve ishmájtem lifnéi ADONÁI shvát iamím.”

COMENTARIO DE LA PARASHÁH

CÓMO SER FELIZ

En esta Parasháh se habla de simjáh/alegría, felicidad. Hay otra palabra en hebreo para decir “felicidad” que es “sasón.” ¿Cuál es la diferencia entre ambas? Simjáh es la alegría que viene de TENER; la palabra “ishmaájtem” que està empleada en el versìculo de arriba, tienen el mismo origen que “simjàh.” Sasón, en cambio, es la alegría que viene de LLEGAR A SER. Exploraremos brevemente este tema, para brindar a nuestros lectores una guía para vivir más felices en el corto tiempo que nos queda hasta la Venida del Mashíaj ben David.

Elohím comienza a tratarnos en esta área en un movimiento dialéctico, es decir, de tres pasos: primero, nos da la tesis, la oportunidad de tener y con ello, la simjáh/felicidad de disfrutar lo que adquirimos o experimentamos placentera o psicológicamente. Luego viene la antítesis, que es el llegar a SER, lo que nos trae sasón, la felicidad de llegar a ser, incorporando rasgos de carácter de Elohím. Tercero, muchos años después, esta tesis y esta antítesis se unen, para dar fruto y nos trae la unión, el casamiento del TENER con el llegar a SER, y así la felicidad comienza a ser shalém/completa, hasta serlo totalmente cuando estemos en la Presencia de Elohím, ba Shamáim/En los Cielos, en una etapa de regocijante felicidad continua con nuestro Elohím.

LA TESIS MENTAL: EL DEJAR DE TENER Y EL COMENZAR A TENER

Además de la parte espiritual, existe un área que es en donde vivimos la mayor parte de nuestra vida, antes de conocer a Elohím y aún ahora, que lo conocemos: el mundo de la mente, el mundo psicológico, que es donde pasamos gran parte, si no todo el día.

En esa área mental y en el área física, de nuestro cuerpo, existen siete impedimentos serios para tener felicidad. Estos siete impedimentos son:

1. Necesidades que deben ser llenadas. Esto incluye las necesidades básicas, como aire, agua, sueño, comida, sexo, identidad, relajación, existenciales (“¿para qué vivo?”), sociales (relacionarnos con los demás, hablar), etc.

2. Factores Estresantes. Existen factores que provocan stress, como situaciones, personas “tóxicas,” problemas financieros, familiares, desempleo, jubilación, relaciones familiares, enfermedad, etc.

3. Estilos de vida negativos. Existen estilos de vida que son dañinos para nuestro nivel de sasón, como el alcohol, las drogas, el cigarrillo, el comer demasiado, el estar constantemente estresado, el trabajar demasiado, el aburrimiento de no hacer nada, la depresión, la angustia, la ansiedad, las fobias, la auto-estima baja, etc.

4. Estilos de vida positivos. Existen estilos de vida que son exactamente lo contrario de estos, como el ejercicio moderado, el practicar diariamente la relajación (si la necesitamos), el estar mentalmente activos en algo que nos fascina, el estar relacionado con familiares y/o amigos, un estado de ánimo por lo menos no negativo, el ocuparnos de cosas que llenen nuestras necesidades, tanto básicas como existenciales, etc.

5. Emociones. Pueden ser positivas o negativas. Las emociones negativas como el odio, la falta de perdón, la frustración, la tristeza, son una enorme carga emotiva que prácticamente impide tener simjáh, y al contrario, conducen a la depresión crónica. Si tenemos algunas de estas emociones negativas, debemos sustituirlas por sus opuestos, la ahaváh, el perdón, la esperanza/tikváh, la simjáh.

6. Sensaciones físicas. Experiencias corporales que nuestro cuerpo siente, como la fatiga, el mareo, el hambre, el dolor, el sueño, etc. Estas sensaciones pueden ser negativas, neutrales y positivas.

7. Un combinación de las seis anteriores. Por ejemplo, si nuestras necesidades básicas no son llenadas, (si no podemos dormir), nuestras sensaciones físicas son afectadas. Por ejemplo, una persona puede usar estilos de vida negativos, como el delito, para compensar por su aburrimiento; esto puede llevarlos a estar estresado, además de llevarlo a la cárcel a la larga.

Sugerimos que haga una lista de los siete factores y de estos, escriba dos columnas: a la izquierda, los factores negativos que todavía tiene en su personalidad, para irlos borrando de su carácter de a poco y con oración; a la derecha, los factores positivos que tiene o que desea tener, para, con oración, irlos incorporando a sus midót/rasgos de carácter. Conserve esta lista en su cuaderno de oración diaria, para no olvidarse de orar por ellos todos los días, o por lo menos, en caso de extrema falta de tiempo, en shabbát, cuando NO puede hacer otra cosa.

LA AMP (ACTITUD MENTAL POSITIVA) Y SU FELICIDAD

Una de las cosas más importantes que puede usted lograr es una AMP (Actitud Mental Positiva) hacia las situaciones y hacia las personas. Hay algunos de nosotros que tenemos un AMP hacia las situaciones, pero una AMN (Actitud Mental Negativa) hacia las personas, y viceversa. Esta es la única razón, por la cual muchas personas que no tienen lo que nosotros tenemos, son más felices que nosotros, sin embargo.

La diferencia es la ACTITUD. Podemos tener una actitud siempre positiva, optimista, o PEDIRLA EN ORACIÓN, si es que hemos nacido con genes o en una educación u hogar negativo. ¿Para nosotros un vaso esta “medio vacío” o “medio lleno”? Si es “medio vacío” debemos pedirle a Elohím que cambie nuestra actitud para que veamos la vida como “medio llena” de hoy en adelante.

Otro factor que interviene en nuestra actitud es la manera de INTERPRETAR lo que sucede a nuestro alrededor o a nosotros mismos, y no el hecho mismo.

La sasón ocurre en nuestra mente, no en el mundo físico de los sucesos o la gente.

Tratemos de ver lo buen en cada suceso; “podría haber sido peor.” Contemos las bendiciones/brajót que Elohím nos da y comparémosnos con los que tienen menos que nosotros, o SON menos que nosotros y agradezcamos a Elohím por ello, no por quien tiene más que nosotros o es más que nosotros.

Una manera práctica de aumentar nuestro AMP es hacer una lista de las brajót que disfrutamos gracias a Elohím como la buena salud, el tener el cuerpo entero, el tener vista, las dos piernas, el no estar constantemente enfermo; el tener una familia, hijos, nietos, etc. Bendiga a Elohím cada día de su vida por cada brajáh que le ha dado. Diga: “Barúj Atáh Elohím shel Israel/Bendito eres Tú, Elohím de Israel, por ésta y ésta brajáh que me diste...”

Cuando le vengan AMN, instantáneamente prepare un AMP, como verse a usted mismo a orillas de un lago, disfrutando del agua, de una montaña lejana cubierta de nieve, o cualquier AMP que se le ocurra. ¡Hágalo EN EL INSTANTE EN QUE LE VENGA EL AMN, y LE ASEGURO QUE SE CURARÁ!

La otra manera de curarnos, es “bajar el volumen” de lo que nos sucede. En vez de pensar: “¡Estúpido!” al que nos hizo un cierre delante de nuestro auto, pensar: “No se habrá fijado que venía yo”; “baje el volumen” de sus palabras o pensamientos. No piense o diga: “qué bobo soy que no sé hacer esto” sino, “voy a aprender a hacer esto porque me conviene saberlo; puedo hacerlo y voy a hacerlo.”

EL VALOR DE LA ACEPTACIÓN

Uno de los problemas principales de que sufrimos es de falta de aceptación, tanto de nosotros mismos, como de los demás o de las situaciones. Nos cuesta “aceptar”, una palabra tan aparentemente sencilla, lo que nos sucede, como que viene de Elohím. “Pues aún vuestros cabellos están todos contados” dice el P.R. en Mt. 10:30. ¿Por qué no le creemos a las palabras de Ieshúa mismo? No existen los “accidentes” ni las “casualidades.” TODO está planeado y ejecutado por Elohím para nuestro bien. Debemos aprovechar cada suceso, aun los negativos, ESPECIALMENTE los negativos, para aprender de ellos y crecer.

Esto solo se consigue con la aceptación, especialmente de nosotros mismos. Somos nuestros críticos más despiadados. No hay nadie que nos considere menos que nosotros mismos. Nos juzgamos mucho menos de lo que somos, porque no nos vemos como nos ve Elohím, como parte de la “pupila de Su ojo” derecho, como parte de Irushaláim, de Israel, como dice el kadósh. Si supiéramos cómo nos guarda todos los días Elohím y cómo se preocupa por cada uno de nosotros, nos consideraríamos mejores y nos aceptaríamos más de lo que lo hacemos.

Por último, debemos aceptar a los demás con sus cosas buenas y cosas no tan buenas, con sus defectos, ya que también nosotros tenemos defectos. No hay nadie “perfecto.” No hay nadie “kadósh/santo.” Sólo Elohím es Kadósh. Debemos TRATAR DE SERLO, pero no considerarnos. Dejemos eso para Elohím. Que El juzgue.

Debemos aprender a ser felices con nosotros mismos, con nuestro físico, con nuestra mente, con nuestro espíritu, poco desarrollado. Solo orar y esperar que todo sea mejor con nuestro esfuerzo, no esperar en cama, que todo mejore solo.

Esta falta de aceptación de nosotros mismos trae culpa, que hace que no podamos disfrutar de lo que Elohím nos envía.  Recuerde: Disfrutaremos de tanta cantidad de sasón/felicidad como creemos que merecemos. Si usted cree que no se merece nada, no tendrá nada. Si usted realmente cree que se merece una hora al día de felicidad, comience a practicarla y la tendrá. Haga algo que lo entusiasme, que lo anime. ¡Sea feliz una hora al día! No diga “no tengo tiempo, “mis hijos me quitan todo el tiempo”, no ponga excusas. ¡SEA FELIZ UNA HORA AL DIA! ¡TOMESE SU TIEMPO PARA SERLO!

LA ANTÍTESIS ESPIRITUAL: EL SINTONIZARNOS CON ELOHÍM

Existen tres tipos principales de felicidad/sasón: la espiritual, la mental y la física. Hemos visto por la espiritual, ya que tenemos todas las herramientas necesarias a nuestro alcance para ser comenzar a ser felices en nuestro espíritu, además de en nuestra alma y cuerpo.

La sasón espiritual viene de un hábito de sintonizarnos en la frecuencia de ADONÁI, de estar en Sus pensamientos, de pensar lo que El piensa, de hacer Su voluntad y no la nuestra, de llegar a ser una matriz pasiva que reciba Sus comentarios, planes, órdenes y Sus reprimendas, con ósher/gozo y simjáh, porque estamos en la Presencia del Creador de todo el Universo.

La palabra ósher, si la examinamos en los significados de sus letras individuales en hebreo, significa: "Elegir el shalóm de Elohím". Si elegimos el shalóm que viene de Elohím, tendremos ósher. Este ósher, esta sasón, viene de entrar en el Heijál/Palacio de Elohím y estar a Sus pies, hablando con El, riéndonos con Su enorme sentido del humor del cual  pocos saben. Cuando estamos en sintonía con El entendemos recién cuál es Su preocupación, Su ocupación: Israel. Es por eso que Su Tanáj dice, prominentemente: “Orad por el shalóm de Irushaláim/Shaalú shalóm Irushaláim”. ¿De quién se preocupa un esposo que ama a su esposa? De ella, claro está. Pues, ¿de quién se preocupa El Esposo por excelencia? De Su esposa, Israel. Oremos sin falta todos los días, pidiendo jajmáh para saber qué orar por Irushaláim.

LA SINTESIS: EL TENER Y EL SER

Con el tiempo, usted tendrá simjáh/la felicidad que viene de tener y sasón, la felicidad que viene de llegar a ser; ambas. Esa es la síntesis de los dos tipos de felicidad; allí comienza su ascensión al Heijál de Elohím, donde REALMENTE COMIENZA LA VERDADERA FELICIDAD, la espiritual.

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