Viernes, 04 Octubre 2019 07:23

PARASHÁH 52 VA'IELÉJ / וילך / Y FUE

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DIFUNDIENDO EL JUDAÍSMO MESIÁNICO RENOVADO PARA TODA LATINOAMÉRICA, LOS EE.UU. Y EUROPA

PARASHÁH 52
VA'IELÉJ / וילך / Y FUE

6 DEL MES SÉPTIMO DEL 5780
5 DE OCTUBRE DEL 2019

Lectura de la Toráh: Dvarím/Palabras/Dt. 31:1 – 31:30
Lectura de la Haftaráh: Ieshaiáhu/Isaías 55:6 – 56:8

Por Julio Dam
Rébbe Mesiánico Renovado

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COMENTARIO DE LA PARASHÁH

¡(SÉ) FUERTE Y VALIENTE! / ¡JAZÁK VE'EMÁTZ!

Dvarím/Asuntos/”Dt.” 31:23: “¡(Sé) Fuerte y valiente!/ ¡Jazák veemátz!” le dijo Moshéh a Iehoshúa ben Nun, su sucesor a la cabeza del Pueblo de Israel saliendo del exilio/galút y yendo hacia la Tierra Prometida (por siempre), Israel. Examinaremos estas dos palabras, que son modernamente el juramento que algunos batallones del Ejército israelí hacen al enrolarse, algo que debería ser de ejemplo para nosotros, que también nos hemos enrolado en el Ejército de Elohím, aunque muchos no lo sabíamos.

Todos los que estamos con el Elohím de Israel, especialmente los judíos mesiánicos por sangre como por fe, requerimos urgentemente de estas dos cualidades de carácter/midót, si es que nos las poseemos ya.

Estas se adquieren y se incorporan a nuestra personalidad, si de veras llegamos a conocer en Quién creemos y entendemos el ENORME privilegio que nos brinda la posibilidad de hacer algo para Él. En el caso de Iehoshúa, Él tenía el encargo de hacer que el Pueblo de Elohím, Israel, entrara a la Tierra Prometida.

Así nosotros, cuando se nos encarga algo de parte de Elohím, tenemos que estar seguros que Él nos respalda en todo momento. Esta seguridad viene de estar en contacto diario con El y de recibir personalmente o a través de nuestras autoridades rabínico-mesiánicas la o las tareas que El nos ha encomendado hacer, y que nadie más puede hacer, porque cada alma para Elohím es única, con cualidades y defectos, virtudes y caracteres totalmente diferentes, como lo es la Naturaleza creada por Él a nuestro alrededor, donde una sola hoja de un árbol es igual a la de al lado, pero sin embargo, Él desea que cada hijo/a suyo aprenda y cumpla SU destino en este mundo, en esta vida, la única que tenemos en esta tierra: “…está establecido para los hombres que mueran una sola vez y luego de esto el juicio” (He./Ivriím 9:27).

Mas, cuando estamos seguros que es Elohím quien nos ha encargado algo para hacer, Él estará con nosotros en cada momento del día; Él no nos dejará ni nos abandonará a nuestra “suerte”, ya que no hay tal “suerte”, sino que todo está fijado y predeterminado por Él, aún nuestro libre albedrío (por lo que no hay ninguna contradicción entre ambos).

Si tenemos este apoyo y esta confianza en Él, en nuestro corazón, no deberíamos temerle a nada, ni nadie debería desanimarnos.

Por otro lado, tendríamos que tener mucho cuidado de hacer lo que sabemos positivamente que Elohím desea que hagamos, no importa lo difícil que sea para nosotros. Hay cosas que para uno es fácil y para el otro es casi imposible. Sin embargo, si Elohím se lo dio para hacer, es por algo. NO ARRUINE SU VIDA FUTURA haciendo a desgano, algo que Elohím le encargó. No le va a ir nada bien en su futuro, se lo aseguro.

¡(SÉ) FUERTE!

Lo primero que Moshéh le dice a Iehoshúa es: “¡(Sé) fuerte/ (Tihiéh) Jazák!” Muchas veces, somos MUY débiles ante el menor ataque, ya sea de una persona, de una circunstancia o frente al enemigo/ha satán, que nos estudia para conocer nuestros puntos débiles y atacarnos desde allí. Yo creo que Iehoshúa justamente le faltaba esta perseverancia y esta valentía que aguanta cualquier cosa, y por eso, precisamente, fue que Moshéh se lo recomendó. Mas no todos nacimos fuertes; algunos nos hacemos fuertes, por Elohím, para cumplir lo que Él desea de nosotros.

Esta “fuerza” por supuesto, no se refiere sólo a la fuerza física, sino que es más la fuerza de la voluntad y del aguante, que es MUY necesario, especialmente para servir a Elohím desde el judaísmo mesiánico y más fuerza aún desde el judaísmo mesiánico renovado (JMR). Es también la fuerza de la oración y la fuerza de la guerra espiritual, un factor indispensable para la supervivencia en estos, los últimos días/iamím ha kétz, en que ha satán sabe que no le queda casi nada de tiempo, y debe hundir el mayor número de almas que pueda, antes de que lo hundan a él. Y este blanco somos nosotros, como bien claro lo dice Rev. 12:17, versículo que se refiere exclusivamente a los judíos mesiánicos, ya que los cristianos no creen que deben cumplir los mandamientos, por lo que no está dirigido a ellos; y los judíos ortodoxos no quieren saber nada de “Jesús” ni de Ieshúa, por lo que tampoco están incluidos en este versículo.

Esta fuerza también consiste en no perder la calma, aún cuando las nubes cubran nuestro cielo psicológico y parezca que el huracán va a ser de intensidad cinco. No hay huracán que pueda hacernos daño (ni a personas ni a ciudades físicas) sin el permiso expreso de Elohím, por lo que lo que nos queda por averiguar es por qué Elohím permitió ese huracán en nuestras vidas o en nuestra ciudad.

Justamente, lo que llamamos “fe” es la experiencia acumulada de años de vivir bajo el Talit (“alas”/knaféi) de ADONÁI y recordando cómo Él nos auxilió antes y por lo tanto, nos auxiliará hoy, cuando el huracán ruge con toda su fuerza. El recuerdo de Su actuación y de Su cuidado en nuestras vidas es lo que en castellano se llama “fe”, y nosotros hemos llamado “confiada obediencia” en nuestra traducción mesiánica renovada próxima a publicarse-

Y VALIENTE

La valentía que nos exige Elohím a los judíos mesiánicos tampoco es—por el momento—una valentía física, sino una valentía moral, ética y de integridad, lo cual no es nada fácil ni agradable, ya que—por lo menos en el caso del judaísmo mesiánico renovado, tenemos que enseñar y des-cubrir cosas que no son de Elohím y que, sin embargo, se están practicando en el judaísmo mesiánico. Por cierto que esto no nos hace nada populares, sino al contrario. Pero todos debemos optar por quien debemos servir y agradar: al mundo (aunque sea el mundo judío mesiánico) o a Elohím y a Su Tanáj. Si optamos por esto último, tenemos que destapar aquello que no viene de Él, aún a riesgo de perder muchos adeptos y simpatizantes. (Se da usted cuenta de la valentía que esto último requiere?) ¿La tiene usted? ¿La tiene su sinagoga mesiánica? ¿Está usted dispuesto a jugarse por la Verdad de Elohím en contra de todos? ¡Espero que sí!

¡Jazák ve emátz!

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