Bienvenido al sitio de Beit Shalom - Judaísmo Mesiánico Renovado, un lugar donde encontrarás lineas guías y herramientas para el inicio y la continuación de tu crecimiento espiritual logrando una mejor comprensión de los elementos básicos del Judaísmo y muchos otros aspectos que involucra ser Mesianico Renovado.

Viernes, 24 Febrero 2017 14:27

PARASHÁH JUKÁT/ESTATUTOS

Escrito por 
Valora este artículo
(0 votos)

DIFUNDIENDO EL JUDAÍSMO MESIÁNICO RENOVADO PARA TODA LATINOAMÉRICA, LOS EE.UU. Y EUROPA

PARASHÁH 18
JUKÁT/ESTATUTOS

29 DEL MES UNDÉCIMO (SHEVÁT) DEL 5777
25 DEL MES  DE  FEBRERO DEL 2017

Lectura de la Toráh: Shemót/Nombres/“Ex.” 21:1-24:18
Lectura de la Haftaráh: Irmiáhu/Jer. 34:8-22; 33:25-26

Por Julio Dam
Rébe Mesiánico Renovado

Copyright © 2017 por Julio Dam. Invitamos a nuestros lectores a visitar nuestro sitio, www.beitshalom.org, con muchos artículos y parashót gratuitas y libros. Todos los derechos de autor reservados. Prohibida la reproducción, venta o la colocación en Internet, sin permiso escrito del autor. Toda colocación en Internet, reproducción en forma impresa, o enseñanza oral de esta parasháh, debe conservar y/o mencionar el nombre del autor y demás datos identificatorios. Los que violen este derecho de autor serán tratados por Elohím. Si usted desea suscribirse o des-suscribirse automáticamente a la parasháh y/o la Carta de Aliento de la Rabina, escriba su iméil en www.beitshalom.org. ¡Muchas gracias!

Shemót/Nombres/“Ex.”21:1: “Y estos son los juicios/mishpatím que les presentarás delante de ellos”.

COMENTARIO DE LA PARASHÁH
APRENDIENDO A APRENDER

En esta porción de la Toráh, Elohím escoge las palabras (como siempre) con cuidado: “se las presentarás delante de ellos”. ¿Por qué no dijo a Moshéh: “se las dirás?” Creemos que lo que Elohím deseaba de Moshéh y desea de nosotros es que aprendamos la Toráh hasta un nivel en que no haya problema alguno, que simplifiquemos los Mandamientos, hasta que sean parte integral de nosotros. De allí el énfasis constante en el ámbito judío de toda la historia en el proceso enseñanza/aprendizaje y en su resultado obvio, el alto nivel cultural del Pueblo Judío. (En el Israel de hoy en día, para dar un ejemplo, la persona más ignorante habla tres idiomas fluidamente, lo cual ocurre raramente en algún país y no es rara la persona que hable cinco idiomas.)

El aprender, para Elohím y para nosotros, los que queremos estar con Él, es fundamental. Dice en Dvarím/Palabras, Asuntos/“Dt.” 4:10: “...Reúneme al pueblo para que Yo le haga escuchar Mis Palabras y aprender a reverenciarme todos los días de su vida”.          

EL APRENDER ES UNA DE LAS NECESIDAD PRIMARIAS PARA SEGUIR CAMINANDO CON ELOHÍM.

 

 

El “trabajo” de Elohím es enseñarnos; el nuestro es aprender. Por eso hablamos del proceso “enseñanza/aprendizaje”. ¿Cuál es el objetivo de Sus enseñanzas en todo el Tanáj? ¿Cuál es el motivo de que nos hable de la vida de un judío “perdido” en la historia, que le fue muy mal porque ha satán pidió por su vida y perdió todo, y luego ADONÁI se lo recuperó? Estamos hablando de Ióv, claro. ¡EL APRENDER DE LO QUE LE SUCEDIÓ Y POR QUÉ Y CÓMO HA SATÁN NO ES UN SER INDEPENDIENTE, SINO QUE TIENE QUE PEDIRLE PERMISO EN TODO Y PARA TODO A ADONÁI!

¿Para qué nos habla de Avrám, el hijo del idólatra Téraj, quien se hizo el primer hebreo/ivrí/el que cruzó el río y el primer judío/iehudíh en la historia? ¡PARA QUE APRENDAMOS DE ÉL A OBEDECER Y DEJAR ATRÁS TODO LO QUE ÉL NOS DICE QUE DEJEMOS ATRÁS!

¿Para qué se cuenta la historia de Ierijó y cómo se conquistó con tocar shofarím (cuernos de carnero)? PARA QUE APRENDAMOS A LUCHAR CON SUS ARMAS, Y NO CON ARMAS HUMANAS.

¿Para qué nos cuenta la vida de Sí mismo como Ieshúa? PARA APRENDER A COMPORTARNOS COMO ÉL LO HIZO EN LA TIERRA Y QUE APRENDAMOS A HACER Y A HABLAR COMO ÉL LO HIZO.

¿Cuál es el objetivo de Sus quebrantamientos en nuestras vidas? PARA APRENDER ALGO  Y LA PRÓXIMA VEZ SABER QUÉ NO HACER.

¿Cuál es el objetivo de Su Toráh? Uno de ellos es EL APRENDER A RECIBIR BENDICIONES (CONOCIÉNDO CUÁLES SON) Y A EVITAR MALDICIONES (CONOCIENDO CÓMO SE “CONTRAE” UNA.

Otro objetivo, es ENSEÑARNOS UN ESTILO DE VIDA, para Sus hijos. 

¿QUÉ ES LO QUE ELOHÍM DESEA QUE APRENDAMOS?

 Primero, lo que NO sabemos, que es mucho. Póngase a pensar en lo que NO sabemos, ya no digamos de ciencias, ni de cómo criar niños (dos temas muy difíciles) sino del Tanáj solamente. ¿Cuántas millones de cosas NO sabemos sobre cada versículo, cada palabra, cada letra en el Tanáj (con 1200 páginas!)? Sin embargo, Elohím no pretende de ninguno de nosotros que las aprendamos de la noche a la mañana. Pero sí que pongamos esfuerzo y dedicación (la palabra hebrea para dedicación es “jinúj”, que es lo mismo que “educación”: “aprender” implica, en hebreo, dedicarse.)

Segundo, aprender a CAMBIAR lo que sabemos y que está equivocado. ¡Esto también es mucho! ¿Cuántas cosas aprendió usted mismo en los últimos años acerca de Elohím? ¡ESO ES LO QUE ÉL QUERÍA QUE UD APRENDA! Y TIENE MUCHÍSIMOS MÁS PARA USTED Y PARA TODOS NOSOTROS. Todos nosotros venimos de otras religiones. Hemos aprendido que las religiones donde estábamos estaban equivocadas. Y qué hemos hecho? Hemos CAMBIADO, tanto de religión como de valores y de creencias, porque vimos que no concordaban con el Tanáj de Elohím.

Tercero, debemos aprender a PONER EN PRÁCTICA lo que aprendemos, en nuestra vida diaria. El saber sólo no significa nada; como ya lo dijo Iaakóv: “¡los demonios creen, y TIEMBLAN!” Ellos SABEN quién es Ieshúa, y sin embargo, ¿de qué les sirve saber solamente? De nada. Así que, después de aprender, después de cambiar, debemos aplicar lo que aprendimos, constantemente.

¿Cuál es la razón por la que muchas veces retrocedamos, “volvieron al vómito” de que habla el N.T., de que nos estanquemos o no veamos ni entendamos nada de lo que nos está sucediendo?

¡ES PORQUE NO ESTAMOS CONTINUAMENTE CAMBIANDO!

El cambio tiene que ver con lo que aprendemos y con lo que HACEMOS con ese aprendizaje. Dijo el filósofo norteamericano Orison Swett Marden: “Los hábitos primero son telarañas y luego son cadenas de hierro”. Al principio, es facilísimo dejar de hacer lo que deseamos hacer, porque no estamos acostumbrados a hacerlo, nuestro cerebro no está “cableado” para hacer algo. Después, con el tiempo, nuestro cerebro se acostumbra a hacerlo, y ya se vuelven “cadenas de hierro” muy difíciles de romper.

APRENDER ES “RETENER POSITIVAMENTE LO QUE HEMOS APRENDIDO” E INCORPORARLO COMO PARTE DE NUESTRA PERSONALIDAD. Sólo en ese momento podemos decir que hemos “aprendido” algo, cuando ya es parte nuestra, sin que nos percatemos siquiera.

¿CUÁL ES LA ESENCIA DE APRENDER?

La esencia de aprender es poner orden donde antes había desorden; claridad donde antes había confusión; camino recto donde antes había caminos equivocados.

Aprender es sustituir lo que pensábamoshablábamos y hacíamos equivocado, desordenado y errado; nuestros sentimientos negativos por pensamientos habla y actuación correctos, en orden y con amor/ahaváh de Elohím, entusiasmo y dedicación/jinúj.

Existen varias etapas en el aprendizaje:

1. Cuando tratamos de aprender, primero viene un rechazo a lo nuevo, que es casi instintivo, automático, causa de la costumbre de nuestra vida pasada.

2. El segundo paso es la aceptación de lo que estamos aprendiendo, seguido de un rechazo a lo que creíamos anteriormente.

3. El tercer paso es una comprensión, cada vez más profunda de lo que estamos aprendiendo y un deseo de profundizar aún más.

4. El cuarto paso es una actitud positiva hacia las personas y situaciones, donde antes había rechazo. Ahora tenemos una visión diferente, y nos movemos con esta diferente visión en nuestras relaciones con las personas y situaciones.

5. Por último, tenemos que poner en práctica esa nueva actitud.

¿POR QUÉ ES TAN DIFÍCIL APRENDER ALGO?   

Porque aprender significa, primero que nada, CAMBIO y el cambio casi siempre es difícil. Estamos acostumbrados a hacer algo de una forma, y nos cuesta hacerlo de otra. “Esto siempre se hizo así”, es una frase clásica en todos los sectores de la sociedad.

Aprender significa primero que nada DESAPRENDER lo que antes hacíamos. Desprender es rechazar, romper las cadenas de rechazo para luego aprender algo nuevo y nada de esto es fácil. Antes decíamos “Jesús”; ahora sabemos que jamás existió nadie llamado así en tierra de Iehudáh, sino Ieshúa. El cambio fue grande y el desaprender tomó tiempo, quizás bastante tiempo, ya que tenemos que contar con el efecto negativo de las demás personas, de los que nos rodean, que rechazan nuestros cambios. “¿De dónde sacó éste eso de “Ieshúa”?

En el fondo, APRENDER ES AHAVÁH/AMOR de Elohím. El desea sanarnos de todo lo que está enfermo en nosotros, enfermo en cuanto a que no es verdad, a que no es correcto, lo que no es sano. Aprender, entonces, es cuidado y preocupación de parte de Elohím por nosotros. Es la sustitución de una estructura enferma, en la mente y en el espíritu, por una estructura sana.

ALGUNOS PASOS PARA APRENDER

1. Debemos adquirir INTERES por aprender. Debemos incorporar este interés en nuestra personalidad, lo cual no se hace de la noche a la mañana, pero Elohím desea que comencemos por allí. Escuchar o leer estas líneas no le va a dar interés. Tiene que PONER interés de su propia cuenta para el siguiente paso.

2. Debemos DECIDIRNOS a aprender. Nadie va a aprender por nosotros ni nadie va a tomar la decisión POR NOSOTROS. Somos nosotros los que tenemos que, en nuestra mente, en nuestra voluntad, decirnos: “Es hora de que aprenda más rápidamente todo lo que Elohím tiene para mí”. SI NO HACEMOS ESTO, ELOHÍM TIENE OTRAS MANERAS DE ENSEÑARNOS: A GOLPES, lo cual no es muy agradable, y los golpes son cada vez más duros.

3. Tenemos que rodearnos de un ENTORNO PREPARADO para aprender. Una de las cosas más importantes que podemos pedir en oración es “Espíritu de temor/Rúaj Ir´át ADONÁI”, de Ieshaiáhu 11:2.

Dice el Tanáj que “El Rúaj Ir´át ADONÁI es el principio de la sabiduría/jajmáh”. ¿Por qué dice esto? Porque Elohím no puede confiar en alguien que NO “TIEMBLE A SU PALABRA”. Elohím no puede trabajar con desobedientes. Los puede ayudar; los puede recoger del polvo, pero no puede contar con ellos. ¿Si usted tuviera un hijo que nunca le obedece, podría trabajar en algo con él? ¿Verdad que no? ¡NO es confiable! Así son los que somos desobedientes y no le tememos a Él.

4. Debemos tener DEDICACIÓN/Jinúj a aprender. No es fácil ni nadie dice que es fácil, pero tenemos que decidirnos a llevarlo a cabo sea como sea. El Rabino Shául fue llevado preso por sus creencias. El Rébe Ieshúa fue MUERTO por Sus enseñanzas. Algunos de los discípulos/talmidím de Ieshúa fueron muertos por sus creencias. Sin embargo, siguieron adelante, sabiendo lo que les esperaba.

5. Debemos aprender a sentir PLACER de recibir enseñanza de Elohím. Entender que todo es un crecimiento: ya sea para mal o para bien. O estamos creciendo en el mundo, cada vez peor (desde el punto de vista de Elohím) o estamos creciendo en el mundo espiritual, para Elohím, cada vez mejor. Esto nos tiene que dar PLACER, el saber que estamos en el camino correcto, que es lento pero seguro. Que cada año estamos un poco mejor. Debemos asociar PLACER con crecer espiritualmente, y DOLOR con retroceder o estancarnos. Es la única manera de APRENDER.

6. El único aprendizaje verdadero viene por los dos Ruajót/Espíritus de que habla Gál. 1:10-11: “Rúaj Guilúi/Espíritu de revelación” y “Rúaj Jajmáh/Espíritu de Sabiduría”, ambos que vienen del Rúaj ha Kódesh.

Los demás aprendizajes son humanos y no tienen valor alguno. A esta revelación hay que agregarle, ciertamente, jinúj/dedicación, estudio, pero este aprendizaje debe comenzar con el Rúaj, no con nuestra mente falible. Es este aprendizaje humano el que da lugar a las fisuras, discusiones y rompimientos. Cuando dos o más mesiánicos aprenden por revelación, no hay discusión alguna.

7. Debemos aprender a CAMBIAR, como ya mencionamos más arriba. ¿Por qué es difícil? Porque es salirnos de los esquemas con los cuales vivimos toda la vida, lo que automáticamente hacemos, sin pensarlo dos veces. Muchos aprenden, pero se quedan a mitad de camino y no avanzan más. Sólo al llegar al final “de la carrera” de que habla el Rabino Shául, podemos decir que aprendimos. Y aún en el Cielo seguiremos aprendiendo con Elohím, que no nos quepa la menor duda. ¡El tiene TANTO que enseñarnos!   

No hay madurez ni fidelidad porque no hay APRENDIZAJE. No hay crecimiento visible porque no hay APRENDIZAJE. Vemos mucha gente estancada, o peor, gente que va  para atrás, porque no hay APRENDIZAJE continuo.

Dice en Shemót/”Ex.” 4:12: “¡Y tú ve! Yo estaré en tu boca y te diré lo que debes decir”.

¡Imagínense! No debemos ni siquiera hablar por nuestra cuenta, ¡sino pedirle a Él que hable desde nuestra boca!

Dice en Iojanán 14:16-17: “Yo rogaré al Padre, y les dará un Confortador, para que esté con ustedes para siempre, el Rúaj de Verdad...” ¡Cómo hemos dejado de lado esta promesa de Ieshúa! ¿Por qué no pedimos esta promesa todos los días para nosotros, nuestra familia y sinagoga?

Por último, ¿cuál es la esencia de aprender? Creo que la esencia consiste de dos pasos: (1) EXPLORAR. El aprender es una exploración de las áreas que NO sabemos, que NO conocemos y con las cuales NO estamos familiarizadas. Es como salir de cacería en África. No sabemos dónde está el tigre; no conocemos el terreno, pero tenemos confianza en nosotros y en nuestro manejo del rifle y tenemos confianza en que volveremos vivos. Por lo demás, el resto es explorar el terreno, tratando de encontrar al tigre (antes que nos encuentre a nosotros!). Esta exploración, en las cosas de Elohím, debería ser una involucración total, de todo nuestro ser, compuesto de espíritu, alma y cuerpo (1ª Ts. 5:23).

No es sólo nuestra mente la que debe estar involucrada, sino especialmente nuestro espíritu, y también nuestro cuerpo. Debemos tomarnos el tiempo QUE SEA NECESARIO para explorar, para buscar, para encontrar, para comparar, analizar y finalmente, para sintetizar todo lo que hemos encontrado (nuestro “tigre” temático o teológico). Nuestra paciencia debe ser infinita. De otro modo, no estamos capacitados para esta tarea. Elohím tiene una paciencia infinita con nosotros. Asimismo, nosotros debemos tenerla para ahondar en Sus asuntos y rescatar la Verdad que El tiene escondida para aquellos que adquieren o poseen jinúj/dedicación.

El segundo y último paso de la esencia de aprender es EL APRENDER A ENFRENTARNOS CON CONFLICTOS. La vida no es una línea recta (sólo para los muertos en el cementerio lo es). La vida es un desierto lleno de arena, de calor por el día, de frío por la noche, de carencia de agua, de comida caliente. La vida es un constante esfuerzo en llegar a la meta que nos hemos fijado y esta meta SIEMPRE está más allá de la próxima colina de arena. Estas colinas son los conflictos, y lo son también la arena, el calor de día y el frío de noche, la carencia de agua y de comida caliente. Debemos aprender de Elohím y CON Elohím a enfrentarnos a ellos, y confiar que Él nos sacará del desierto, como sacó a Su pueblo, y los trajo a la “tierra de leche y miel”, a Israel. Nos espera un Israel detrás de alguna colina lejana. Un Israel eterno está esperando por nosotros, con “leche y miel”, para aquellos de nosotros que aprendamos a aprender.

Visto 199 veces Modificado por última vez en Sábado, 04 Marzo 2017 19:43

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.