¡SI
GUARDAMOS EL MANDAMIENTO DE IÓM HA KIPURÍM LLEGARÁ A NUESTRAS VIDAS EL
REGALO Y LA BENDICIÓN DE RENOVAR NUESTRA RELACIÓN CON ELOHÍM!
En pocos días más, tendremos, como todos los años, la gran oportunidad de cumplir el gran mandamiento que Elohím dejó a Su Pueblo, a todos aquellos que deseamos ser bendecidos y dirigidos por Él. Esta es la puerta que Elohím abre para que volvamos y renovemos nuestra relación con Él limpiando nuestras vidas, corazones, pensamientos, y todo lo que hemos hecho y que no fue lo que Él esperaba de nosotros.
Es una gran oportunidad para pedir perdón y así romper los impedimentos que muchas veces hacen que no podamos escuchar Su voz, su Palabra de aliento, Sus correcciones, que harán que tengamos una vida de acuerdo a lo que Él ha diseñado para cada uno de Sus hijos.
Es
el tiempo de poner en orden nuestras vidas, de reconocer los errores
que hemos hecho y que muchas veces no deseamos reconocer. Es el tiempo
de ordenar las relaciones que están dañadas con nuestra familia,
hermanos, amigos, sinagoga, y especialmente con nosotros mismos.
Esta falta de orden hace que nuestra relación con Elohím sea débil y empecemos a tener una relación pasiva y no activa con Elohím. Quizás entramos en la rutina de oraciones repetitivas y olvidamos de la importancia de dar a Elohím
en primer lugar en nuestras vidas dejándonos ganar por el trabajo, el
estudio, y por todas las actividades que en primer lugar.
Pero tenemos casi dos semanas para recapacitar y reflexionar si realmente deseamos volver a Elohím
y tener una relación donde Su presencia impregne nuestras vidas de una
manera diferente, tenemos la oportunidad de ayunar no solo físicamente,
sino espiritualmente y mentalmente, tenemos la oportunidad de dejar de
lado definitivamente todo lo que nos hace esclavos de Mitzráim y
empezar a ser esclavos del Elohím de Israel.
Comenzando a hacer lo que Ieshúa nos enseña y nos pide que hagamos en Mt. 11: 28-29:
“Vengan
a Mi todos los que están cansados y cargados y Yo les haré descansar.
Lleven mi yugo sobre ustedes y aprendan de Mi que soy manso y humilde
de corazón; y hallarán descanso para sus almas”.
Ióm ha Kipurím tiene el propósito de liberarnos el cansancio que tenemos por haber hecho lo incorrecto delante de Elohím, sacar de nuestros corazones de todo lo que no sea mansedumbre y humildad que es lo que hace que nos apartemos de Elohím. Y por sobre todo, el principal deseo de Elohím es perdonarnos y ayudarnos a salir de todo aquello que impide una relación profunda y sincera con El a través de Ieshúa y el Rúaj Ha Kódesh.
En Vaikráh/”Lev.” 23:27-32, Elohím nos da Sus
instrucciones y nos ordenar afligir nuestros almas que es la forma de
reconocer todo aquellos que hemos hecho mal a Sus ojos, no hacer ningún
trabajo que desvíe nuestra atención de lo más importante para nuestras
vidas, que es reconciliarnos con el Todopoderoso.
¡Es tiempo de volver a Elohím! ¡Es tiempo de reconciliarnos con Elohím! Y aunque el pedir perdón y reconciliarnos con Elohím es algo que debemos hacer todos los días el cumplir este mandamiento es algo que traerá muchas bendiciones de Elohím a nuestras vidas.
Y ésta es la palabra que Elohím nos envía en este tiempo de Ióm ha Kipurím y de reconciliación: Zak. 1:3:
“Diles,
pues: Así ha dicho Elohím de los ejércitos: Vuélvanse a Mi, dice Elohím
de los Ejércitos y Yo me volveré a ustedes, ha dicho Elohím de los
Ejércitos.”
Y nuestra respuesta debería ser la palabra de la Teh. 139:23-24:
“Examíname,
Elohím y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos y vé si
hay en mi camino de perversidad y guíame en el camino eterno”.
Cómo podemos limpiar nuestro templo interior en estos Iamím ha Noraím:
1. RECONOCER, nuestros errores: Aceptar que hemos pecado delante de Elohím.
2. ARREPENTIRNOS, no sólo con palabras sino humillarnos, buscar Su rostro, reconociendo todo lo que hemos hecho mal hasta este momento.
3. PEDIR PERDON Y RECIBIR EL PERDON DE ELOHIM, Elohím nos perdona y se olvida cuando con un corazón sincero y arrepentido venimos a El buscando Su perdón.
4. PERDONAR A QUIENES NOS HAN OFENDIDO Y PEDIR PERDON A QUIENES HEMOS OFENDIDO, y esto solamente podemos hacer un vez que nos hayamos reconciliado con Elohím.
5. RESTITUIR, siempre que sea posible debemos restituir a la persona que hemos dañado.
6. TOMAR LA DECISIÓN DE NO VOLVER AL PECADO QUE NOS HA SIDO PERDONADO, cambiar nuestra vida, decidir caminar en Sus mandamientos de modo que no volvamos atrás.
Si hemos decidido hacer lo que Elohím nos ordena, terminado el día de Ióm ha Kipurím, podremos sentir realmente una diferencia en nuestros corazones y pensamientos, lo que nos hará que la puerta de Elohím
este siempre abierta y nuestros corazones siempre tendrán el privilegio
de sentir Su presencia en cada cosa y en cada momento de dificultad
porque habremos llegado a tener un corazón manso y humilde como dice Ieshúa que debemos tener.
Elohím te bendiga grandemente y este tiempo de regreso y reconciliación con Elohím sea de gran bendición para tu vida.
Elohím te bendiga y haga resplandecer Su rostro sobre tu vida.
Sarita de Dam 2-9-07
Ióm
Ha Kipurím inicia Ióm Rishón/Domingo 27 de setiembre a la caída del sol
y termina en Ióm Sheiní/Lunes 28 de setiembre a la caída del sol.